Can Vila Turisme Rural
“Es una casa de turismo rural, pero yo diría que más bien es un hogar de turismo rural, donde te sientes en casa y te hacen sentir como uno más de la familia. Koldo y Gloria son los anfitriones perfectos, amables, alegres y detallistas, ¿qué más se puede pedir? Su cocina es escelente y me ha hecho comer cosas que no comería en ninguna otra parte gracias al amor y la inventiva que ponen en ella. De hecho, ese amor por el oficio se puede comprobar en cada detalle y en el trato. Sus perras, Loren y Cata son un encanto, especialmente Loren, una pastora alemana que es un trozo de pan. Ambas hacen de anfitrionas de los peludos que se hospedan en la casa y lo hacen a las mil maravillas. La casa está decorada con un ecléctico muy buen gusto en una mezcla de "vintage" y modernidad (uf, !qué palabra tan horrible!, pero no se meocurre otra) y es tan acogedora que tu primer impulso es sentarte en los salones hasta que te llamen para cenar. La ubicación y el paisaje son perfectos y desde el lugar se pueden hacer preciosas excursiones a pocos kilómetros de allí. En fin, que no puedo añadir nada más salvp que sean nuevas alabanzas. ¡Seguid así!”