Salón la Flor
“Fue una tarde espontánea y muy agradable. Veníamos de andar, cansados y buscábamos un lugar donde pasar un rato y tomar algo. ¡Un gran acierto! El camarero es amable, atento, simpático. Nos ha hecho sentir como en casa con pequeños detalles. Muy buen sitio para detenerse a tomar algo.”