Smiles English Kids - Escuela Infantil Poblenou
“Mi hija ha estado en Smiles English Kids durante dos años, y solo tengo palabras de agradecimiento y admiración por este lugar tan especial. Desde el primer día, ha sido un espacio donde ha crecido feliz, segura de sí misma y con una curiosidad enorme por explorar el mundo que la rodea. Venía de una corta mala experiencia en otro centro y buscaba una escuela en inglés… pero encontré muchísimo más. En Smiles descubrí un lugar cálido, humano y profesional que superó todas mis expectativas. Es un sitio único, donde cada niño es visto, acompañado y valorado. Los profesores no solo enseñan, sino que crean un vínculo real con los niños, con un cariño, profesionalismo y una dedicación que se sienten en cada pequeño detalle. Se nota el esfuerzo constante por el desarrollo de cada niño, respetando sus tiempos y fomentando su autonomía y confianza. Sus actividades son entretenidas, creativas y siempre adaptadas al momento evolutivo de los niños. Cada día recibimos un reporte que no solo informa, sino que transmite el cariño con el que se trabaja. Además, basta con ver las caritas felices de los niños al llegar cada mañana para entender lo especial que es este lugar. La notificación del reporte diario era uno de mis momentos más esperados del día. Algo que siempre valoré profundamente fue su política de puertas abiertas. Desde el inicio me sentí bienvenida como madre, escuchada y parte de una verdadera comunidad. Esa cercanía y transparencia no es algo que se encuentre fácilmente, y en Smiles es parte esencial de su identidad. Sergio ha creado un equipo increíble. Ha sabido rodearse de personas maravillosas que hacen de Smiles un lugar realmente especial: cálidos, profesionales y comprometidos. Muchas gracias a Jose, Andrea, Genji, Miriam, Laila, Bruna, Lauren… Es difícil mencionar solo a algunos cuando todos han hecho una labor tan importante. Saber que mi hija iba feliz cada día, con una sonrisa y ganas de aprender, ha sido un verdadero regalo como madre. Gracias por estos dos años llenos de amor, transparencia, profesionalismo, juego y crecimiento. Dejar Smiles ha sido, sin duda, lo más difícil de dejar Barcelona. ¡Ha sido una experiencia imposible de superar, y nos llevamos recuerdos preciosos y muchísimo cariño!”