Bar Cal Joan
“Descubrí este bar por casualidad mientras me arreglaban el coche en la Toyota, y desde entonces se ha convertido en un lugar de referencia para mí. Es un bar de toda la vida, de esos que ya casi no se encuentran y que realmente se echan de menos. Los precios son muy buenos, las raciones generosas y todo está impecablemente limpio y ordenado. No he visto la cocina, pero el olor a limpio lo dice todo, seguramente está tan cuidada como el resto del local. Un sitio auténtico, sin pretensiones, pero con un servicio y una calidad que hacen que siempre sea un acierto parar a comer o tomar algo. ¡Muy recomendable!”