Ca l'Adela
“Ayer por la mañana estuve en Ca l’Adela y la verdad es que fue un acierto. Es un sitio muy tranquilo, perfecto para disfrutar de un buen desayuno sin prisas. Pedí un café que estaba buenísimo, de esos que se disfrutan de verdad. También tomé un bocadillo que me sorprendió mucho, sobre todo por el pan, una chapata increíblemente buena, crujiente por fuera y tierna por dentro. Se nota que cuidan los detalles. El ambiente es acogedor y fuera hay suficientes plazas de parking, así que no hay problema para aparcar. Además, el pueblo es precioso, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Sin duda, un sitio para repetir.”