Anna Restaurant
“Grata experiencia culinaria. Comida casera y muy rica y en gran cantidad. Vistas de las montañas mientras comes gracias a grandes ventanales hacen la experiencia aún mejor. Nos vino una mujer mayor, creemos que la dueña, muy simpática y agradable. Ahora , el que parecía su marido, un hombre mayor que nos recibió, parecía que le acababan de sacar las muelas a martillazos y le quedaban dos días de vida, un sin sal, la verdad. Parecía la muerte errante. De ahí las 4 estrellas del servicio. El camarero un 10, un chico joven. Servicial y muy atento. Nos nevó estando allí, así que qué más se puede pedir... Las croquetas pedidlas, un 10!!!!”