Mirador de Can Pi
“Me ha encantado. La comida estaba buenísima. El pulpo estaba buenísimo, los mejores que he comdio. Muy tierno y muy delicioso. Recomiendo a todos. Un sitio muy bonito con vistas preciosas. Seguro un día volvere.”
7 resultados encontrados
“Me ha encantado. La comida estaba buenísima. El pulpo estaba buenísimo, los mejores que he comdio. Muy tierno y muy delicioso. Recomiendo a todos. Un sitio muy bonito con vistas preciosas. Seguro un día volvere.”
“Tienen un servicio muy correcto a pesar de tener momentos muy concurridos, no hace falta estar alojado en el hotel para poder disfrutar del buffet libre por poco precio. He contado cada día más de 30 platos completos para elegir, y a parte los complementos, elaboran cada día un menú completo con platos a elegir basados en la dieta mediterránea y de otros sitios, vamos, que no eres capaz de comerte los todos. Hemos estando desayunando, haciendo el almuerzo y la cena durante tres días, y todo me ha parecido correcto y de muy buen sabor. Ingredientes de calidad y con bebida incluida. Estamos encantados con el trato que nos han dado Toni y Mari. Vinimos hace unos años y ahora volveremos a repetir [recomendado]”
“Muy contento con el resultado de mi perrita y con el servicio en general, la chica es un encanto. La recomiendo al 100%”
“Buena calidad, excelente servicio y bien de precio ^-^.”
“Gran variedad de artículos, algunos muy originales. El trato del personal muy amable y profesional.”
“Hostal con encanto y una estética muy retro. Instalaciones y mobiliario realmente genuinos. Un fantasía. Fui con una reserva de tres días y dos noches. Los dos primeros días estuvieron cerrados el restaurante y la recepción pero no tuve ningún problema con el check-in ni con la estancia. Estaba tan agusto que decidí alargar mi estancia una noche más. Pese a la temperatura del agua, pude disfrutar de la piscina del hostal, a la que se accede atravesando el patio del restaurante y que permanece accesible en todo momento para los huéspedes. Al estar cerrado el restaurante, se respiraba paz y tranquilidad tanto de día, como de noche. Por contra la última noche, en que ya estaba abierto el restaurante, no fue tan tranquila al estar la habitación justo encima del patio. Se oye absolutamente todo. Aunque el problema no venía del restaurante en sí, sino que a su cierre, sobre las doce de la noche, a algunos de sus trabajadores les pareció buena idea salir al patio a tomar el fresco y charlar animosa y largamente. Hasta que me cansé, y a la 1.45h de la noche, les pedí desde el balcón que dejasen dormir a los huéspedes. Acto seguido, se hizo el silencio y apagaron las luces. En general ha sido una excelente experiencia si no tenemos en cuenta los hechos de la última noche. Tengo claro que repetiré en caso de volver a Arbúcies.”
“Muy amable te explica como.cuidar un ave ,precio cómodo satisfecha volvería”