Hotel rural - Xalet de Prades
“El lugar es precioso, como todo Prades, en plena naturaleza. Está todo muy bien cuidado y tienen animales , recomendable para los mas peques y los no tan peques. La cúpula es preciosa, espaciosa y acojedora. Pero lo mejor fue la terraza privada con la tina de agua caliente, qué relax! La única pega que tuvimos es que por la noche los cristales de encima de la cama se empañaron y no se pudieron disfrutar del todo las estrellas, pero desde la terraza se veían fenomenal. Cenamos y desayunamos en el restaurante, todo muy correcto.”