Restaurant Faristol
“Cuando la mente y el corazón se unen en un proyecto, ocurren los milagros. Mucho trabajo, sí porsupuesto, pero con qué pasión. El Faristol se puso de pie nuevamente hace unos años gracias a Bobbie y May , quienes le han devuelto a este lugar un sitio en el corazón de todos los visitantes. Se come bien, se bebe bien, se siente bien; se baila, se conecta y, sobre todo, se está super a gusto en invierno y en verano. No hacen falta grandes fuegos artificiales, ni tampoco exceso. Ya el lugar en sí mismo y su ambiente es un lujo mediterráneo. Hay comida para todos los gustos, música para todos, tanto para quienes escuchan como para quienes hacen del escenario una oportunidad para compartir. Eso, exactamente eso, EL Faristol es un sitio para compartir y compartirse con espontaneidad pero también con esa sutil elegancia de lo natural. Me encanta. Todos los sábados música en vivo.”