El Xiringuito de la Casa Gran
“Un lugar maravilloso para disfrutar de una comida a la brasa espectacular. Probamos la espalda de cordero, que estaba súper tierna y jugosa, acompañada de patatas cortadas a mano y fritas hasta quedar doradas y crujientes. La ternera también estaba tiernísima. Además, nos sirvieron pan y nos atendieron con una amabilidad increíble. A pesar de llegar tarde, alrededor de las tres y media, nos atendieron sin prisa, con mucha profesionalidad. El restaurante está algo escondido, lo que le da un encanto especial. Rodeado de naturaleza, pinos y animales como patos, gatos y perros, es como un oasis en medio del bosque. Terminamos con unos postres deliciosos y nos invitaron a un chupito de hierbas para la digestión, un detalle que se agradece mucho. Un sitio para comer de fábula y disfrutar de un ambiente auténtico. Muy recomendado.”