Kammut Kaffee
“Una joyita para los amantes del buen café. Visitar esta cafetería ha sido una experiencia para repetir una y otra vez. El café de especialidad que sirven es, sin exagerar, de los mejores que hemos probado: con cuerpo, aroma y ese toque de calidad que solo se nota cuando se cuidan los detalles. Y hablando de detalles, el vasito de agua que acompaña el café es un gesto pequeño pero muy agradecido, que marca la diferencia. La bollería es otro nivel, pero hay que hacer una mención especial (y con aplauso de pie) al croissant glaseado relleno de mascarpone: delicado, crujiente por fuera, suave y cremoso y bien relleno por dentro. Una delicia que por sí sola ya justifica la visita. También ofrecen opciones saladas para quienes prefieren algo menos dulce como bocadillos de jamón o tostadas con aguacate. Todo servido con una sonrisa por parte de una pareja encantadora que atiende el lugar, y que transmite verdadera pasión por lo que hacen. Un rincón perfecto para empezar bien el día o hacer una pausa con sabor y cariño.”