Restaurant La Garrofa
“Visitamos este restaurante recomendados por nuestros anfitriones. De entrada nos gustó donde está situado, en medio de la carretera. Se aparca muy bien. Una vez dentro nos pareció bastante bullicioso, pero en cuanto le dijimos la reserva nos procuraron mesa y nos atendieron muy rápido. Nos atendió Alba, a la que agradecemos su amabilidad y cercanía. Unos canarios en medio del penedes necesitan ayuda. Pudimos probar los calcots y honestamente nos encantaron. Tanto su sabor como toda la parafernalia que hace falta para comerlos y no acabar como un deshollinador. También pedimos una ensalada y un pato con ciruelas que estaba sublime. Todo ello acompañado con un vino blanco de la zona. De postre una tarta y Alba nos dió a probar dos dulces típicos de la zona. Experiencia de 10 y puramente de la zona. Un restaurante muy familiar, donde se unen amigos y familias a disfrutar de unas calcotadas. Muy recomendable”