Cal Senyoret
“Cal Senyoret, ¡oficialmente lugar de retiro ‘espiritual’ del equipo VV!, y que recordaremos todos por la convivencia de un grupo de 30 personas que acertaron el lugar escogido para pasar la pre-Navidad. Llegamos el sábado bien temprano y ya estaban Eduard, Puri y la compañera de cocina preparando la brasa y la comida la cual ya teníamos pactada. El recibimiento extraordinario: nos mostraron las instalaciones y la parte que habíamos contratado (la mitad de la instalación) junto con la piscina, jacuzzi, jardín… Estuvimos sábado y domingo, con la comida del sábado incluida. La comida genial, preparada al momento, en su punto y con la atención siempre de Puri y su compañera de cocina, no faltó de nada y además lo que sobró nos lo reservaron para la noche, tanto la carne, el pan y el alioli que tanto le encantó a Miguel Ángel y que rebanó de postre. Bebida no incluida, la subimos nosotros, sin problema. Una vez finalizamos la comida en el salón, y que se encargaron de recoger Puri, Eduard y la compañera, pasamos a la planta baja donde celebramos todos los actos que teníamos previstos y la dispensa de unos premios muy especiales para el equipo. Aquí lo único que nos faltó fue la cobertura y el wifi, ya que teníamos que hacer una conferencia vía satélite con América que no pudimos realizar, por lo demás: ¡genial! Por lo tanto, ya estáis viendo que las instalaciones de fábula: aclimatadas, decoradas para Navidad con pino incluido en la sala de entrada, y recibimiento de lujo. La cocina muy completa con todos los enseres de una cocina de casa: neveras grandes industriales donde cabe de todo, paellas, ollas, cubiertos, cafeteras, microondas, horno para pizzas o calentar el pan, lavavajillas, jamonero, copas, vasos… Las habitaciones de 2, 3 , 4, 5 ó 6 personas, aclimatadas y con lo necesario y más: camas de matrimonio, individuales, baños en las mismas habitaciones con ducha incluida, armarios con perchas, llaves en cada una de las habitaciones… que para lo poco que las utilizamos estuvieron muy bien, y puede dar cuenta de ello Xevi que incluso cató el sofá para dormir. Finalmente, el tema piscina y jacuzzi, lugar de peregrinaje donde acabamos todos los pelegrinos y feligreses por la noche. Como fuimos bajando por tandas en ningún momento hubo ni agobio ni aglomeración, estuvo muy bien. Incluso nos pareció ver a la nadadora internacional Mireia Belmonte, pero eso más bien forma parte del estado de algún asistente o puede que incluso debido a la temperatura del agua que en general encontramos un poco tibia. Por último, mencionar la sala de la cuál no hicimos uso que está justo en la entrada: sala de cine con televisión de 60 pulgadas, DVD y 20 butacas reclinables. Muy lograda y recogida. El domingo todos para casa, con la espina de no haber cogido 2 ó 3 días y disfrutar no solo de las instalaciones sinó del paraje que envuelve la Cal Senyoret. Felicitar desde estas líneas a todo el grupo que hizo posible esto sucediera y como no: a los propietarios de Cal Senyoret que en todo momento estuvieron atentos a nuestras necesidades Reseña dedicada a Virgi por su especial dedicación para que esto sucesiera”