Casa Del Oro
“Tenía unas joyas antiguas de oro y no podía ponérmelas. Una amiga me recomendó ir a la Casa del Oro a primeros de julio y la verdad es que Edu y Ana fueron encantadores, me atendieron super bien. Salí encantada, pensando en que había hecho muy bien. Los dos te explican muy bien las cosas y lo hacen todo delante tuyo. Son desde luego de mucha confianza. Sin duda alguna, si tengo ocasión volveré sin pensarlo. Muchas gracias Edu y Ana.”