Llinàs
“Le enseño más de 10 pares de bambas a mi hijo,le trajo de diferentes colores, todo por qué mi hijo estaba indeciso, no obstante la mujer que nos atendía se dedicó de lleno en el,ayudándole a escoger,asesorándole con amor y paciencia. A día de hoy solo quedan grandes superficies donde todo es autoservicio donde la atención humana desaparece y encontrar sitios como este merece seguir apoyando.”