Restaurante El Embrujo
“No se entienden las reseñas negativas. Los albergues previos a este tienen carteles avisando de que no sirven comidas si no se reserva por pura incapacidad y falta de materia prima. Estamos en un lugar deshabitado y parece que muchos piensan que esto es una ciudad. No se entiende, la verdad. Pero vayamos a lo que realmente es el lugar, porque es precioso, está decorado con gusto y está llevado de forma personal (lo cual es un valor en si mismo) y en un ambiente fabuloso. Creo que es el mejor alojamiento privado en el que estuve en el camino, en habitación limpisima (también el baño) y en el que tuve el mejor descanso posible bajo una cristalera que me dejó ver cómo nevaba en el exterior durante la noche. La comida es excelente. Así de simple. Abundante también y, si reservas (como te piden amablemente tanto en su web como en las notas en los albergues) vas a disfrutar de un buen ambiente y de una estupenda comida. Volvería a este lugar mil veces más, tanto por el lugar en el que se encuentra como por el trato recibido.”