Bianco
“No tenía suficiente efectivo para pagar un pincho y un café, pensando que tendrían datáfono. El dueño fue de una amabilidad y cercanía tremenda, aceptándome la mitad del precio. A todo esto, añadir que el pincho de tortilla estaba delicioso. Si vuelvo a parar por Palencia, volveré sin duda.”