Mesón El Corralillo
“Un auténtico festín para los sentidos. El asado de lechazo estaba simplemente perfecto: carne tierna, jugosa y con ese dorado crujiente que solo se consigue con la paciencia del horno tradicional. Cada bocado reflejaba la calidad del producto y el respeto por la receta castellana de siempre. Además de sus excelentes vinos que acompañan de forma perfecta al lechazo. El lugar suma de manera ideal: acogedor, elegante sin pretensiones y con un ambiente que invita a disfrutar sin prisas. El servicio fue atento y cercano, logrando que la experiencia resultara aún más especial. Un sitio imprescindible para quienes quieran saborear el mejor lechazo en un entorno, al pie del Castillo de Peñafiel, donde todo, desde el aroma que se percibe a las puertas del local, al frescor de la cueva/bodega donde degustar el asado, se convierten en parte de la extraordinaria experiencia. Muy recomendable.”