Talleres Lucas
“Aunque nunca he llevado mi coche allí, el taller siempre ha formado parte del paisaje de mi infancia. Recuerdo pasar por delante de pequeño, de la mano de mis padres, con el olor a aceite y metal flotando en el aire. Ver los coches entrar y salir, escuchar el sonido de las herramientas y las conversaciones de los mecánicos, me transmitía una sensación de vida y oficio. Es uno de esos lugares que, sin haber pisado por dentro, forman parte de tu historia simplemente por estar siempre ahí, constante, como un testigo silencioso de tantos momentos felices.”