Casa Aurora
“Fue una escapada de última hora, para la que avisamos con muy poca antelación. Fue sorpresa tras sorpresa agradable, Charo nos recibió y consiguió nuestro cariño en poco tiempo y sobre todo el de las pequeñas, que saltaban de emoción cuando aparecía. Nos quedaron muchas ganas de volver para conocer más la zona. Estuvimos dos días, pero nos hicieron sentir tan cómodos que parecíamos del pueblo. Visitamos San Facundo, por recomendación de nuestra anfitriona, precioso muy recomendable, con un estupendo paseo natural al lado del río hasta una impresionante cascada. El último día tuvimos nieve, cuando nos levantamos, con intención de marcharnos. Nos trajeron más leña y jugaron con las peques en la nieve, además de estar pendientes en todo momento de nosotros. La casa bien rehabilitada, conserva un gran encanto de su pasado, la chimenea en invierno lugar de reunión, y el vinito que nos esperaba, gran detalle. Fue estupenda la estancia, pero lo mejor es viajar para conocer personas como Charo y su marido. Gracias.”