EL CINEMATOGRAFO
“Amplísima casa de campo castellana que, conservando su autenticidad, ofrece todas las comodidades con muy buen gusto, así como un jardín muy coqueto. A un paso de los arribes del Duero y Portugal (muy muy recomendable), y a quince minutos de la bellísima Zamora. Raquel, la dueña, siempre encantadora y comprensible con los huéspedes. El pueblo es muy tranquilo pero con los servicios básicos... un acierto elegir este alojamiento para disfrutar de la paz del campo.”