Restaurante Isidro
“He estado dos días en Salamanca con mi pareja y el restaurante Isidro ha sido una de nuestras elecciones para almorzar. Situado en pleno casco histórico, se caracteriza por ser un lugar distinto, alegre y con una decoración, cuanto menos original y exótica. Pedimos para comer: tostón, solomillo de ternera al Roquefort y judías verdes con jamón. Los platos son contundentes y la calidad de la comida exquisita. Tienen también una buena carta de vinos. Destacar la limpieza del local y la originalidad en su decoración interior. Por último, reseñar muy positivamente la atención de su personal: súper amables, educados, atentos, detallistas y simpáticos. Un sitio que no te puedes perder si vas a Salamanca. Supera las expectativas y volveríamos sin duda! Un abrazo al equipo de Isidro.”