Clínica Veterinaria Veterinea
“Llegamos a Veterinea recomendados por otra profesional, después de dos meses continuos en otra clínica de Burgos donde todo fueron catastróficas desdichas. Todo comenzó con una extracción dental total de mi gatita persa de 12 años. Tras la anestesia, Nala sufrió un broncoespasmo, tuvimos que ingresarla de urgencia y estuvo muy mal. Desde entonces no podía comer, probamos de todo, desarrolló una infección masiva en la boca y nadie nos daba una explicación. Al mismo tiempo notábamos que algo no iba bien en su ojo, pero lo alargaban sin aclarar nada. Un mes después nos dijeron que era un melanoma, pero tardaron en derivarnos otros 15 días. Ese fue el punto de inflexión: nuestra gata persa Nala estaba desnutrida, sin poder alimentarse y nosotros sin prácticamente ninguna esperanza. A principios de septiembre acudimos a Veterinea, y la diferencia fue abismal: diagnóstico claro desde el primer momento, comunicación constante y los mejores medios. La cirujana oftalmológica María le extrajo el ojo con un resultado perfecto, y aunque finalmente el melanoma ha resultado maligno, la operación fue impecable. Lo más increíble fue el trabajo de Amancio, que solucionó el grave problema de la boca que la otra clínica había dejado mal. Gracias a él, Nala ha vuelto a comer por sí sola después de tres meses en los que tuvimos que alimentarla nosotros y pensábamos que nunca podría volver a comer sola. Hoy, tras tanto sufrimiento, Nala está recuperándose y nosotros tranquilos. Solo podemos dar las gracias a todo el equipo de Veterinea por su profesionalidad y su trato. El tiempo que le quede a nuestra peludita estará a partir de ahora en su criterio y sus manos.”