De Añil Casa Rural
“Hemos pasado una semana estupenda, es un auténtico remanso de paz, cuidado hasta el más mínimo detalle. Gustavo, el anfitrión, es encantador, está pendiente de cualquier duda de sus huéspedes, y suministra las necesidades básicas con nota (más de lo necesario). La decoración de la casa es única, es muy entrañable, y la única pega que se le puede poner es que el tiempo que se disfruta en ella pasa demasiado rápido! Es la segunda vez que nos hospedamos, y seguro que no será la última.”