Hotel Fray Juan Gil
“Reservamos la habitación con dos semanas de antelación. Llegamos sobre las 12 y nos dijo el hombre de recepción que hasta la una no tendrían la habitación libre. Nos explicó más o menos que ver en Arévalo, con un críptico. No nos quedamos a dormir, por unos problemas familiares, pero no nos han querido cobrar la habitación, cosas que les honrra muchísimo. En nuestra visita pendiente a Arévalo, cogeré ese hotel sin pensarlo.”