La Casilla
“Bar/restaurante de pueblo donde hacen una paella y unas patatas revolconas para chuparse los dedos. HAY QUE RESERVAR CON TIEMPO PARA COMER, ya que solo dan comidas por encargo. Tienen unas mesas dentro y un patio además de terraza en la puerta. Yo fui sin reserva (solo era una persona) y no me pudieron de dar de comer pero si me tomé unas tapas que me vinieron de lujo. La atención de 10, súper simpáticas. Me fui encantada.”