Casa La Montaña
“Casita de tres habitaciones, decorada y acogedora. No le falta de nada. Y la dueña es encantadora, puedes consultarle lo que quieras, siempre te facilita las cosas y se amolda a tus necesidades.”
10 resultados encontrados
“Casita de tres habitaciones, decorada y acogedora. No le falta de nada. Y la dueña es encantadora, puedes consultarle lo que quieras, siempre te facilita las cosas y se amolda a tus necesidades.”
“Absolutamente recomendable. Hemos contratado una visita privada en Salamanca y nos ha encantado. Martoke nos ha explicado con mucho detalle los sitios que hemos visitado. Se ve que conoce perfectamente la historia. También nos ha explicado anécdotas y detalles que han hecho muy amena la visita. Como ha sido personalizada hemos podido incluir lugares de nuestro interés. Muy recomendable visitar Salamanca con Martoke de Salamanca Visit.”
“El agua riquísima, aunque hay un cartel que advierte de que no está porabilizada. Aproximadamente a un tercio de camino a la laguna grande.”
“Lugar ideal para ir en pareja o en familia. Estuvimos 5 adultos, tres niños y un perro, todo perfecto. La cabaña tenía todo lo necesario y el exterior espectacular. Si quieres desconectar en la naturaleza es el mejor sitio. Cerca del alojamiento está Candeleda, nosotros íbamos andando. También se puede visitar las cuevas del águila. Gracias Ángel por su amabilidad. Echaremos de menos a Bombón.”
“Hemos echo un circuito por Marruecos con una organización perfecta del viaje , Rachid (el conductor y guia en algunas ocasiones )que nos ha acompañado, todo el tiempo pendiente del grupo y ayudándonos en todo. Repetiremos .”
“De los sitios a los que hay que volver sí o sí, sobre todo para conocer a Ana, que es un encanto de persona y gran anfitriona.”
“Una amabilidad excepciona y colaboracion de todas recomendable”
“Visita imprescindible para informarte de toda la oferta turística que ofrece la zona.”
“Una ruta salvaje donde uno pierde la noción del tiempo. Nosotros lo realizamos en 3 días con la variante 2B que nos propuso Eduardo (Sendalibre) Paisajes realmente salvajes en los que pudimos disfrutar de la ganadería extensiva. Diferentes razas de vacas, yeguas y ovejas. En las que las vacas se comportaban como auténticas cabras montesas metidas en peñas y agujeros terribles. Sin duda adaptados al medio. Todos ellos custodiados por los pastores de cuatro patas. Los mastines. En cuanto a la fauna silvestre, pudimos visualizar zorros, picos, corzos y el esquivo gato montes. Para ir montado en bici y con todo el ruido que sacamos, algo raro ver. Los alojamientos perfectos. En la segunda etapa bajando a Boca de Huergano nos encontramos con las secuelas de los fuegos. Sinceramente creo que no tardara muchos años en recuperarse. Sin duda, es muy probable que volvamos por allá. La montaña Palentina nos espera.”