Restaurante Miró
“Un tesoro culinario a un paso de la ciudad. De los camareros destaco el trato porque es lo primero que se aprecia; la profesionalidad por preguntar a cocina los alérgenos antes de servirme el plato y la atención permanente por estar pendientes durante toda la comida. Un 10 para ellos. La comida es excelente y en cada plato se aprecia el mimo con el que ha sido elaborado. Resulta curioso el acceso que además de por una puerta al oeste se accede también por la misma puerta de la gasolinera. Parking amplio para estacionar sin problemas, justo delante. Un sitio muy recomendable.”