Albergue la escuela Fasgar
“Siempre es de agradecer que en un pueblo tan pequeño como Fasgar los vecinos se ocupen de mantener en muy buen estado un albergue para los peregrinos que transitamos por el Camino Olvidado. Limpio, cómodo y bien arreglado. No pude conocer al encargado más que por teléfono, medio por el que me proporcionó la clave de acceso. Tuvieron la amabilidad de dejarme en la nevera un par de cervezas, lo que se agradece al final de una etapa caminando cerca de treinta km. Recomendable.”