Colegio Público Juan de Yepes
“Magnífico colegio público de Ávila. Gran Claustro de Profesores siempre preocupados por la educación de sus alumnos.”
Negocios 121–150 de 306
“Magnífico colegio público de Ávila. Gran Claustro de Profesores siempre preocupados por la educación de sus alumnos.”
“Muy contenta de momento con la educación de mis hijos. Buen colegio”
“Esta muy bien además de aprender se divierten y se entretienen”
“En esta antigua escuela, donde mi padre y todos los hombre y mujeres que vivieron aquí han asistido a clases con un maestro que vivía en el propio pueblo, ahora lis vecinos en verano lo usamos como club social, tanto para poner cine a los más pequeños, como jugar al pimpón, y el mejor uso como sitio para que las mujeres hagan gymnasia y pilates. Reutilizar y mantener estos lugares da vida al pueblo!!!”
“Una escapada al pasado de la educación en España, acompañado por una maestra escocesa del presente. Podemos disfrutar de lo mejor de las dos culturas educativas, en centros con mucho espacio y jardines, dónde disfruten los niños con lo último en tecnología y el equipamiento actual. Mirar éstas aulas y patios traerá gratos recuerdos a los más mayores, donde el maestro era respetado y venerado por su sabiduría. Donde el maestro no era un "tú" o un "tío" sino un "Sr" o un "Don". Donde un suspenso, era un "castigo o un sopapo" y no una visita al colegio para reclamar al docente e increparle. Desde aquí envío un saludo a todos los docentes, que en el pasado y en la actualidad, dejan el espíritu, para abrir a los pequeños el mundo de los conocimientos. Y tanto ayer, cómo hoy, merecen ser llamados y considerados "Maestros". Todo mí respeto.”
“Muy bien grupo de teatro. Carcajadas aseguradas”
“Muy buen lugar para aprender, un 10 para el Ayuntamiento de Arévalo.”
“Encantada con la experiencia que está teniendo mi peque!”
“Sitio muy tranquilo y grandes habitaciónes”
“Fantástica experiencia de formación, mil gracias Raúl. Nosotros veníamos de hacer cursos sueltos, con mucho contenido, mucha gente y poca montaña de verdad. Total, seguíamos con una sensación de falta de seguridad, que nos frenaba para salir a roca. Le pedimos a Raúl un programa a medida, y nos estructuró un curso de iniciación al alpinismo en roca en 6 jornadas (tres fines de semana) a lo que luego añadimos otras 2 jornadas (otro finde, el pasado) de ayudas y autorrescate. El resultado no ha podido ser mejor. Esto era lo que necesitábamos, sin la menor duda. Las cosas buenas han sido muchas, así que pongo aquí sólo las más importantes: Primero, la estructura del curso. Cada conjunto de dos jornadas, cada finde, tenía un sentido, un contenido propio, de manera que sabías perfectamente lo que habías avanzado. Y lo que tocaba practicar hasta el siguiente finde. Por cierto, las cuatro primeras sesiones (dos findes) se hicieron en otoño, y cerraban un ciclo. Dejamos pasar seis meses, y las otras cuatro sesiones (dos findes) los hicimos en primavera, las acabamos de terminar. Muy buena decisión. Segundo, el contenido del curso. Hemos visto todo lo imprescindible, todo. Es más, se ha ido repasando. Pero sin abrumarnos con variantes, opciones, y líos varios. Contenido seleccionado, para aplicar, practicar y aprender. Tiempo habrá de meternos en otros líos (la comparación con algún curso anterior que hicimos...¡en fin!). Tercero, el foco en nosotros: Raúl no vino a "hablar de lo suyo", para nada. Estaba con nosotros, comprometido con que aprendiéramos lo que tocaba en cada jornada. Un lujo. Cuarto, el tiempo necesario. Se podría decir que los contenidos de las cuatro primeras jornadas fueron "los mismos" que algún otro curso anterior (donde nos quedó claro todo lo que sabía el profe, una barbaridad). No. Los aprendizajes deportivos, incluso en este nivel de iniciación, necesitan tiempo. Progresión. No vale forzar el programa, te engañas. Esto ha funcionado como un reloj. Desde básicos de técnica gestual el primer día, hasta una escalada de 4 largos con un poco de todo en la cuarta jornada. Así sí. Quinto, montaña. Montaña siempre, esto va de monaña. Montaña tal cual y también mentalidad de montaña. Nada de rocódromos, todo se hace en montaña. Como Raúl se conoce Gredos como la palma de su mano, hemos ido a sitios perfectos para cada jornada, sin gente y con mucha montaña. Un placer. Pero también nos ha transmitido, constantemente, algo que yo valoro mucho. No sé muy bien cómo llamarlo. Mentalidad, manera de estar,... algo así. Para empezar, nos ha tratado como deportistas desde el primer momento. Aunque fuera un curso de iniciación. Muy diferente de otros cursos que hicimos y que se deslizaban hacia un "ocio de montaña". Aquí no. Y yo lo agradezco. Pero también nos ha trasladado una manera de pensar para la montaña, no sé, una manera de estar y de interacturar con ese medio. Para mí eso es muy valioso. Es como una referencia. Ahora, a mi compañero y a mí, nos toca hacer muchas paredes. Allá vamos. Muy contentos. Muy recomendable.”
“Muy buena educación. Recomendable.”