La Blanquita
“Es una tienda de toda la vida. Al entrar se ve un desorden aparente y ofrecen algunos productos de grandes alimentarias que desmerecen la calidad de otros menos masivos pero con una calidad muy superior. Y si te quedas un rato y pides recomendación a los dependientes, saldrás con una compra superior: el lomo ibérico es de primera, también el queso de servilleta, y el pan, aunque invariablemente blanco, es tierno de cada día. También ofrecen unas conservas excelentes.”