Guardería Infantil Luna Mágica
“Nuestra experiencia en Luna Mágica, ha sido maravillosa desde el principio, porque aquí no cuidan solo de los niños, también cuidan a las familias. Elegimos la guardería por la tranquilidad que nos dio Tulia en la primera visita y por la buena impresión que nos dio el sitio, súper limpio y lleno de espacios para experimentar y juguetes (que en otros sitios que visitamos no vimos), la vimos por la tarde cuando se habían ido todos, vacía de niños pero llena de vida. También por la cocina casera, tienen cocina propia y se nota, el menú está muy bien, pero también se adaptan a las necesidades de los niños, si hay que hacer algún cambio nunca hay problemas. El proyecto educativo también nos gustó así como todas las actividades extras que nos dijeron que tenían. En cuanto a la atención a los niños, siempre hemos sentido que nuestra hija estaba cuidada y atendida y muy querida, siempre recibida con besos y abrazos, entendiendo también que se trata de una guardería, donde hay más niños que necesitan atención, y que no es posible que haya una profesora por niño. Por lo tanto, entendemos que es normal que haya días que se duerma más y otros menos, o que se coma más o que se coma menos, pero para nosotros lo importante es que nuestra hija siempre ha entrado y salido contenta de la guardería, que la adaptación fue "un paseo" y nada traumática, que han atendido nuestras peticiones y necesidades y las de nuestra hija, que nos han permitido una flexibilidad que nos ha ayudado a conciliar y que hemos visto la evolución tan positiva que nuestra hija ha tenido desde que entró en la guardería. Y también que nos han acompañado en la educación, orientando y respetando nuestros ritmos. Gracias a todo el equipo de Luna Mágica por el cariño, acompañamiento, trabajo, paciencia, ayuda y por cuidarnos tan bien.”