Museo de Salamanca
“El Museo de Salamanca es uno de esos lugares que sorprenden porque ofrece mucho más de lo que uno espera a primera vista. Está dividido en varias secciones –arqueología, bellas artes y etnografía–, y cada una tiene piezas muy interesantes que ayudan a entender la historia de la provincia. Me gustó especialmente la parte arqueológica, con mosaicos y esculturas que están muy bien conservados. El edificio también es precioso, con un patio interior que invita a quedarse un rato. Además, no suele estar muy lleno, lo que hace la visita mucho más agradable y tranquila.”