Prada A Tope - Palacio de Canedo
“Gracias J.L.Prada por tu trabajo, por tu tesón, por tu legado, por ser único. Hace 29 años me llevaron al que entonces no era más que un pequeño restaurante y tienda. Me encantó entonces y al regresar ahora me volvió a sorprender. El Palacio y todo lo que le rodea. Ya al bajar del coche, en la misma puerta, el edificio maravilla. Pero al cruzar la puerta es un espectáculo para la vista. Todos los elementos tanto constructivos como decorativos son únicos. Bravo por el carpintero, un trabajo extraordinario. A todo lo que compone el conjunto hay que añadirle la decoración navideña y aunque hay un espectáculo de luces por todo el complejo, no sobrecarga. La habitación que ocupé con mi marido, no era una suite pero tampoco lo necesité. Una habitación cuidada al detalle, coqueta y muy acogedora, con unas vistas al jardín central, a los viñedos y al horizonte montañoso, ver el amanecer desde la cama con esas vistas, no tiene precio. El trato excelso y cercano de todos los componentes del equipo, la comida exquisita, los vinos extraordinarios. Un éxtasis para los sentidos. Al irnos nos preguntaron cuándo volvíamos y respondimos en cuánto podamos.”