Restaurante El Zaguán de Salamanca
“Es uno de los mejores restaurantes de Salamanca con diferencia. Está ubicado en pleno centro histórico y su interior está decorado con muy buen gusto. Lo mejor es que es amplio y las mesas no están muy cerca por lo que permite la intimidad, tiene un techo amplio y tanto la decoración como la luz natural provocan un ambiente acogedor y muy agradable. Nosotros teníamos reservada una mesa para 11 y gracias a la gestión y amabilidad del dueño Manolo la mesa fue redonda tal y como le pedimos. El menú era abierto por lo que cada uno podía pedir lo que quisiera. Para compartir pedimos un jamón ibérico que estaba espectacular, acompañado de un pan caliente recién horneado y unas croquetas realmente deliciosas. Todos coincidimos en que eran de las croquetas más sabrosas que habíamos probado en la vida, jugosas, caseras y con un toque a receta de la abuela que nos recordó nuestra infancia. Como plato estrella pedimos el chuletón de ternera charra que fue una auténtica experiencia gastronómica por 27 euros, entrecot de ternera muy bueno por 22 euros, un costillar de 1 kilo por 17 euros. Lo mejor es que la carne de ternera está garantizada como denominación de origen de Salamanca, es una carne sublime de calidad y además muy buen elaborada. Lo que menos nos gustó es que las carnes iban acompañadas de unas patatas fritas congeladas en tacos, es una auténtica pena que un sitio de tanta calidad no sirva patatas fritas naturales para acompañar al chuletón. Además los tacos de patatas fritas congeladas estaban un poco chamuscados y los dejamos intactos en el plato. Los postres caseros deliciosos y exquisitos como arroz con leche, tarta de queso y nos invitaron a dos botellas de licores para chupitos. Los camareros muy profesionales, amables y educados. Sin lugar a dudas volveremos a comer porque su relación calidad precio es excelente, el género es de primera calidad y se come realmente bien. Su carta de vinos es amplia y variada, con denominaciones de origen de Salamanca, toro y ribera. Consumimos dos botellas de vino, refrescos y cervezas más los entrantes y una carne por persona y nos costó 40 euros por cabeza.”