Bar Rabel
“Nos trataron bien en este bar, el pueblo es precioso, un vecino nos llevó hasta el para tomar algo y luego volvimos a comer, hora punta allí, se llenó de vecinos, muy buen ambiente, comimos unos bocadillos de bacon para seguir el camino, el pan no era muy reciente pero hay que comprender que están allá donde cristo perdió el mechero como nos dijo el vecino, por lo demás genial y económico, agradecidos con el truco del limón que funcionó de maravilla con la niña.”