Hotel Rural Monasterio de Ara-Mada
“Hemos pasado unos días maravillosos en el Hotel Monasterio Ara-mada con nuestra perritA Duna, no podemos estar más agradecidos por la experiencia. Desde el primer momento nos sentimos como en casa. Las cenas en el hotel eran siempre un momento especial: las croquetas y la tarta de queso son de esas que se quedan en la memoria. Los desayunos son muy completos, variados y servidos con un cariño muy top. Pero lo que realmente marca la diferencia es Jose. Tiene ese don especial de crear buen ambiente entre los huéspedes: gracias a él, acabábamos charlando entre mesas, compartiendo conversaciones y hasta disfrutando de una cerveza juntos antes de cenar con personas que acabábamos de conocer. Después de cada uno haciendo sus excursiones volvíamos al hotel, nos reencontrábamos y nos contábamos nuestro día, nuestras excursiones y experiencias en León. Ese clima de respeto, cercanía y buen rollo no se encuentra en cualquier sitio. Los colchones son comodísimos, lo cual se agradece mucho después de días de excursiones y paseos. En resumen, un lugar lleno de detalles, con una energía única y donde lo difícil es marcharse. ¡Volveremos sin duda!”