Academia de Infantería
“Un lugar histórico que impone bastante, bien conservado. Tiene un museo exterior con antiguos carros de combate, y por dentro al menos la parte que vi, un comedor precioso. Sí que es verdad que le toca modernizarse un poco en las zonas comunes pero sin perder su esencia. Estuve de acompañante en una jura de bandera civil, y me gustó bastante la experiencia. Para mi fue una oportunidad de ver algo que no podría haberlo visto de otra forma. Lo único malo fue el orden, que faltó un poco. No entre los militares, sino que siendo civil no te quedaba claro a dónde tenías que ir en cada momento y cuando, no quedaba claro cuando ir al comedor. Y luego con el tema de la logística de los coches podrían haber ofrecido el parking interno, que había sitio, pero no lo hicieron.”