La Alquería de Valverde
“Pasamos tres días en la alquería con nuestro bebé de tres meses y la experiencia no pudo ser mejor. La dueña fue encantadora, siempre dispuesta a ayudarnos: nos propuso planes, nos explicó rutas y nos recomendó restaurantes de la zona. Incluso cuando tuvimos un pequeño problema con la nevera, lo solucionó enseguida. El entorno es precioso, una auténtica casa de pueblo de montaña, con todo el encanto rural (incluidas algunas arañitas que se encargaban de los mosquitos). Por la noche refresca y se duerme de maravilla, algo que agradecimos viniendo de la ciudad. De hecho, nuestro bebé durmió por primera vez más de cinco horas seguidas. La limpieza fue impecable, no tuvimos ningún inconveniente. En resumen, un lugar muy recomendable en el que sin duda repetiremos.”