Décimas
“Lo mejor, el dependiente. No se su nombre pero el chico rubio de gafas es un profesional, a día de hoy la gente trabaja en tienda sin amor y vocación y me ha sorprendido porque tienen a la persona idónea para este puesto ya que te sientes atendido y ayudado en todo momento. Ahora a esperar que lleguen mi pantalones cortos.”