Residencia José Maestro
“Pensé que este lugar era un retiro, un refugio sagrado, tranquilo y divino. Entre estas paredes, donde el silencio reposa, donde el alma se aquieta y el corazón goza. Aquí en Ciudad Real, lejos de Toledo, creí encontrar la paz que nunca cedo. Mas pronto descubrí, con dulce emoción, que este "retiro" guarda otra misión. Las risas suaves, las charlas tempranas, el calor de los días y las noches lejanas, no son meditaciones, ni el eco del viento, son abrazos de vida, amor en movimiento. Oh Toledo, tus calles añoradas están, pero aquí también el alma hallará su plan. No es un retiro, lo sé bien ahora, es solo un rincón donde el tiempo mejora. Así que no temas, aunque estés lejos del río, en este "retiro", siempre te envío mis versos de aliento, mi amor sin final, desde Ciudad Real, hasta el Toledo inmortal.”