Pub Torito
“No sé, muy mal. El camarero joven de los tatuajes te pone los tercios a una velocidad que no te da tiempo ni a hacer bomba de humo, su compañero de las gafas parece que te lee la mente y solo con mirarte ya sabe de qué te tiene que poner el chupito, las noches que pincha Contractura o María pierdo la noción del tiempo, el puerta parece que solo deja pasar a mis amigos porque el ambiente es insuperable... Muy mal, de verdad, no hay noche que entre y no salga pedo. Sois mi perdición. ¡Viva el Torito!”