Restaurante Casa Carmelo
“Entramos a Casa Carmelo de pura casualidad en medio del viaje, y fue de esas sorpresas que te alegran el día. Nos recibieron con un aperitivo buenísimo: un puré con bacalao y huevo duro que ya nos ganó de entrada. Luego pedimos carrillera y codillo… ¡espectaculares! Todo casero, sabroso y bien servido. La atención fue un 10, el sitio tiene ese encanto sencillo que te hace sentir como en casa, y además fue muy económico. Si pasas cerca, no lo pienses. ¡Aquí se come muy bien!”