Museo del Carro y Aperos de Labranza
“Ha sido una visita rápida, de persona viajera. Me ha atendido una señora que cuida de la visita al museo. Amable es poco y entendida de lo que es el museo, ya en grado superior. La visita es gratuita. Aparcamiento delante sin coste. Apto para personas con minusvalía. Dentro con WC por si se necesita. Muy buena temperatura y cuando se entra en el bombo, te das cuenta que el grosor de las piedras, modula muy bien la temperatura. Producto todo de donaciones de particulares, muy bien reunido en dos salas y el recibidor. Aparte, dentro del bombo, también está ambientado con la cotidianeidad de la vida en el campo. Se aceptan donaciones de aperos, por si alguien, en vez de tirarlos, los lega para su posteridad. Para repetir y para llevar a gente, que como yo, siendo de ciudad, ignoro, admiro y aprendo. Gracias mil.”