Hotel Toledo Imperial
“Impresiónate la cercanía que tenía el hotel al centro, en unos minutos te encuentras en todo el centro de un ciudad que enamora a cualquiera. De la estación está súper bien comunicado bajando las escaleras mecánicas y dando un paseo hasta llegar se tarda unos 20 minutos. Las habitaciones cómodas y con lo necesario para una estancia tranquila, el personal super atentos y super majas. Fuimos con nuestro perrito y le tenían preparado unos regalitos para su estancia. Por debajo del hotel hay un parque grande para que pueda hacer sus necesidades, con unas vistas impresionantes, tanto del Río tajo, como del alcazar. El desayuno se hace en el hotel que están pegados, súper variado con dulces, fruta y también muy inglés. El restaurante es una maravilla, es como desayunar en un castillo. La verdad que mi nota se supera bastante, volveremos a repetir.”