Trinidad Giles Estudio de Danza
“Primero fue mi hija su alumna y ahora soy yo. Ambas estamos encantadas con la profesora, nos ha metido la danza en la sangre y los pies se mueven solos todo el día. Es el mejor momento de la semana, disfruto bailando y me sirve de terapia para desconectar del frenético trabajo diario.”