ANDRÉS RONCO
“No se trata solo de una peluquería, es un lugar de confianza desde que tengo uso de razón. Andrés y Puri no solo tienen unas manos increíbles, también un corazón enorme. Para mí, son familia. Mi pelo no conoce otras manos, y no lo cambiaría por nada. Siempre salgo feliz, cuidada y con la sensación de haber estado en casa. ¡Gracias por tanto!”