Pension Posada de Peregrinos
“La ubicación es perfecta, ya que está dentro y al lado de la muralla, por lo que si vas con alguien sin problema puedes acercar el coche para dejar las maletas, desde fuera de la muralla, pero una vez estás en el hostal, estás dentro de la magia del Toledo histórico. Me parece una maravilla el contraste que hay entre fuera de la puerta de la bisagra, que todo son carreteras con buenas comunicaciones y dentro de la puerta, que accedes a otro mundo en un abrir y cerrar de ojos. Y al estar a un minuto de la puerta, tienes lo mejor de los dos mundos. Se duerme perfectamente por qué no estas en plena calle real, y no hay ruido, pero andas diez minutos y ya estás en Zocodover. Tiene un saloncito compartido, calentito y súperacogedor, con su nevera, su microhondas y su vajilla para que no te falte de nada. Las habitaciones y los baños súper limpios, y las habitaciones decoradas con muchísimo gusto. Ver las fotos y veréis que no exagero. La cama en perfectas condiciones. Ana, la propietaria es súper atenta, te sientes cuidada, a mi me guardó las maletas para que no tuviera que cargar con ellas, me indicó donde estaba todo, si necesitaba algo… una profesional. La verdad y sé que esto es una opinión personal, estos lugares con este encanto, este mimo y esta personalidad, los prefiero mil veces al mejor macro-hotel. No hay mayor lujo que la atención personalizada y el cariño en el hacer. Un lugar precioso para disfrutar de la magia de Toledo, fui a hacer un examen y unas gestiones y si tengo que volver, ya sé donde alojarme. Un abrazo Ana, gracias por todo.”