Mesón La despensa de Sancho Panza.
“Muy bien. Buena atención y buena comida. Un restaurante de toda la vida”
Negocios 31–36 de 36
“Muy bien. Buena atención y buena comida. Un restaurante de toda la vida”
“Fui con mi familia en pleno puente de diciembre (y con dos perritas) y la verdad que la experiencia fue increíble! Algunos pedimos menú del día (4 primeros y 4 principales para elegir + postre+ café + bebida) y otros platos combinados y la verdad que acertamos totalmente. Platos abundantes pero sin pasarse, comida casera y de buena calidad. Además, tanto María (que es un encanto) como los dos camareros (especialmente la chica, que es quién nos atendió pero no recuerdo su nombre) nos trataron especialmente bien. Volveremos seguro!”
“Éramos un grupo numeroso y no hubo problemas en reservar. La comida muy buena, gran cantidad, el camarero nos atendió muy eficientemente, bromeando con nosotros, con los niños...los precios muy ajustados y encima nos invitan a los cafés. Sin duda aconsejable y para repetir la próxima vez que vayamos por allí.”
“Conociendo Cuenca y sus rincones nos recomendaron comer aquí al contarnos que su menú era económico y la experiencia fue muy buena. El menú del día cuesta 16€ y se compone de varios primeros, segundos y postres, con lo cual tienes variedad donde escoger. En mi caso, tomé de primero uno de los platos típicos de la gastronomía conquense: el ajoarriero. Una especie de paté a base de bacalao, patata y aceite, entre otros ingredientes. Me sorprendió de sabor, estaba realmente rico. De segundo, dado que las carnes de caza son habituales de la zona, me tomé la hamburguesa de ciervo. Estaba muy buena de sabor, se nota que el sabor de la carne es más potente que la carne de ternera o de cerdo habitual. Se servía con patatas fritas como guarnición, las cuales se notaba que eran caseras y no congeladas industriales. De postre, dado el calor que hacía, opté por la tarta helada comtessa. Servicio muy bueno y rápido”
“Veníamos de visita a Cuenca y la verdad que salimos encantados. Los chicos que nos han atendido muy simpáticos los dos, el restaurante se encuentra en una zona muy céntrica para poder parar a comer o tomar algo después de una visita por los monumentos. La comida casera y calentita estaba todo muy bueno. Nosotros nos decantamos por pedir el menú del día que tiene gran variedad de productos para elegir y nos salió muy bien de precio, pero también tienes platos a la carta. Sitio muy recomendable.”