Ruinas de la Iglesia de Nuestra Señora de Mirabuenos
“El paredazo que queda son los restos de una ermita medieval, quizá dependiente de la extinta población de Barajas. El título original de la ermita era Nuestra Señora de la Encarnación, aunque tomó el sobrenombre de "Mirabuenos" por una leyenda sobre el aceite que se extraía (o manaba) de un enebro plantado junto a la puerta de la ermita. Ese aceite, empleado para fines medicinales, no era comercializado, sino que se distribuía por caridad a los enfermos. La Virgen miraba así con buenos ojos a los pobres. Cuando el santero osó vender el aceite para su lucro, dejo de manar y se secó, y con el la devoción a la Virgen. La talla tomó el nombre del Rosario, quizá tras la victoria de Lepanto, y se veneró en Bolaños hasta que fue sustituida por la actual imagen de candelero en el siglo XVIII.”